Fiesta del Sagrado Corazón, 15 de junio de 2012.
Queridas hermanas y hermanos de Latinoamérica, El Caribe, España, Estados Unidos y Canadá:
Hace poco celebramos dos fiestas importantes: la fiesta de Sofía y la venida del Espíritu Santo, dos fiestas íntimamente ligadas en nuestra espiritualidad. Decía Sofía:
"Si me fuera dado vivir una vida nueva, sólo buscaría ser fiel al Espíritu"
¡Somos nosotras/os hoy esa vida nueva!
Si unimos su significado con la tercera fiesta en el día del Sagrado Corazón, encontramos una profunda orientación para nuestra vida.
Dice la 2ª. Lectura de esta fiesta:
"Me arrodillo ante el Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, para que conforme a los tesoros de su bondad, les conceda que su Espíritu los fortalezca interiormente y que Cristo habite por la fe en sus corazones. Así, arraigados y cimentados en el amor, podrán comprender con todo el pueblo de Dios, la anchura y longitud, la altura y la profundidad del amor de Cristo, y experimentar ese amor que sobrepasa todo conocimiento humano para que queden ustedes colmados con la plenitud misma de Dios."
Efesios 3, 14-19
La invitación es clara y el camino está abierto...en medio de nuestra vida cotidiana como educadores: abrir el corazón, hacer espacio en medio del ruido y las preocupaciones para que el Espíritu nos regale experimentar así la extraordinaria fuerza y vitalidad que procede del sabernos incondicionalmente amadas/os....
Una canción de Silvio Rodríguez dice: "Sólo el amor engendra la maravilla...sólo el amor convierte en milagro el barro".
¿Es así la calidad de nuestro amor para que nos vaya transformando como personas, para que nuestro contacto con compañeros y estudiantes reanime, rehaga, impulse?
Nos unimos a todas/os pidiendo al Padre que nos regale un corazón como el de su Hijo, como el de Sofía para que cada día descubramos y manifestemos su mismo Amor.
Con un fuerte abrazo de felicitación,
Amanda Anguita, Cecilia Peña, Pedro Ribet, Ma. del Socorro Rubio, rscj
Equipo Coordinador de RedLAC